Vialidad trabaja en la transitabilidad de los accesos a Ibicuy y Paranacito

La creciente de los afluentes de los ríos Paraná y Uruguay afecta a pobladores del Departamento Islas. Desde la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) se trabaja contrareloj en el mantenimiento de la red caminera. En la RP Nº 45 se recompone el pavimento tras la rotura ocasionada por el socavamiento de la estructura de dos puentes. También se trabaja en la reposición de broza y formación de taludes en varios tramos del acceso a Paranacito.

La creciente de los ríos Paraná y Uruguay, y algunos de sus afluentes como el Paraná Guazú y Medio, están haciendo estragos en el sur entrerriano. De manera particular en el Departamento Islas, donde desde fines de diciembre la creciente se hace sentir con fuerza sobre las poblaciones de Ibicuy y Paranacito. Por ese motivo, el Gobierno a través de la zonal de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), ha dispuesto un operativo de emergencia que consiste en la reposición de broza y formación de taludes para impedir el avance del agua, en el caso de Paranacito. En esta pintoresca localidad del sur entrerriano, muchos de sus pobladores se trasladan al trabajo en botes y canoas. Su avenida principal está cortada y los vehículos deben estacionar ante un dique de contención que Vialidad construyó con broza. “Se nos hace muy difícil ir a nuestros trabajos”, manifestó con un dejo de tristeza una mujer que realiza tareas de limpieza en la sucursal del Banco de Entre Ríos. “Vivimos el día a día. El agua había bajado unos cincos centímetros estos días, pero hoy nos encontramos que en pocas horas creció de golpe”, agregó.

Algunos habitantes como Carlos Fiorotto, nacido en Gualeguay hace 58 años, pero que reside en Villa Paranacito desde el 87, recuerdan que “esta es la quinta creciente que afronta”, mientras señala con su mano su vivienda y agrega que “el agua se encuentra a unos centímetros del ingreso”.  “Son todas diferentes las inundaciones. La verdad que te desconcierta la manera en que crece el río. Pero esto que pasa es responsabilidad también de nosotros”, se lamenta mientras se encoje de hombros.

En tanto, el jefe de la zonal de Vialidad, Alberto Maetta, vecino también de Paranacito, es más optimista ante el escenario adverso que le toca vivir y manifiesta orgulloso que “esta es la tercera creciente que frena la repartición provincial con sus hombres y máquinas”. Para fortalecer el ingreso a aquella localidad y así evitar quedar aislado al resto de otros centros urbanos, apunta que trabaja con siete equipos de camiones que traen broza desde la Cantera de Paraná, dos motoniveladoras y un grupo de obreros viales que trabajan a destajo y no saben ni de horarios y altas temperaturas. En algunos tramos del camino que se encuentra más complicado se trabaja con bombas que extraen agua.

En Ibicuy, el paisaje es igual de preocupante por eso hoy se trabaja sobre la estructura de dos puentes. Uno, ubicado en el camino de ripio comprendido entre Sagastume y Paraje Roldán, donde todas las casas y miles de hectáreas quedaron bajo agua, se repara los cabezales y se realiza un relleno con piedras y cemento. En el otro, que se encuentra sobre la RP Nº 45, una máquina retroexcavadora realizaba tareas de limpieza para fortificar la estructura que se vio afectada por la fuerza destructora del agua.