Vialidad redobla esfuerzos para finalizar las obras ya iniciadas

La Provincia gestiona que no se atrasen los pagos para que un paquete de 30 proyectos con contrato ya firmado pueda ser terminado entre finales de 2012 y mediados de 2013.

No hay dudas de que Vialidad Provincial se ha transformado en una de las áreas claves no sólo para la gestión del gobernador Sergio Urribarri en su conjunto sino incluso para la consolidación de las relaciones políticas que sostuvieron el proyecto y lo mantienen. Es difícil imaginarlo a estas alturas, porque los contextos son cambiantes y el ejercicio de la memoria no es moneda corriente, pero no era fácil para ningún representante del gobierno provincial visitar localidades del interior en 2008 y 2009, desatada con virulencia la crisis política y social que siguió a la resolución 125, que dispuso un aumento tributario para las exportaciones de soja. En efecto, Entre Ríos fue uno de los epicentros de la protesta que empezó siendo agraria y a la que luego se fueron acoplando sectores típicamente urbanos, con piquetes que se extendieron por doquier. No hay dudas de que el administrador de Vialidad Provincial, Jorge Rodríguez, pero también el ministro de la Producción, Roberto Schunk, fueron los primeros en animarse a asistir “de visitante” a reuniones cuya primera parte, irremediablemente estaba asignada a la “catarsis” de chacareros, en intervenciones ciertamente poco amistosas. Si ya tenía un valor “poner el cuerpo” ante semejante situación, la fisura en ese frente resistente lo produjo el hecho de que los funcionarios regresaron con respuestas, no siempre positivas o inmediatas, pero respuestas al fin para explicar en todo caso las dificultades de efectivización que presentaban determinados planes.

Es cierto, la combinación de estar y gestionar lo ha convertido en un personaje respetado a Rodríguez entre los productores, las autoridades y dirigencias del interior. La carta de crédito es, ni más ni menos, la enorme inversión de origen nacional y provincial, volcada a poner en condiciones la parte de la red asfaltada (primaria), junto a la construcción de un sinnúmero de accesos a localidades.
Ahora, cuando todo parece indicar que el 2012 será menos generoso en asignaciones presupuestarias de volumen, tiene sentido preguntarle al funcionario por los planes.

La propia recorrida por el interior del edificio que hace las veces de sede, sobre la avenida Ramírez, es una metáfora de los cambios institucionales que han ido operando en la repartición. En la charla informal, luego de la presentación, el funcionario lamentó que las lluvias semanales que están teniendo lugar no le den tiempo a las cuadrillas de trabajar para dejar en buenas condiciones los caminos de suelo natural. Justamente, para realizar la entrevista interrumpió una reunión de trabajo en la que se buscaba acordar una estrategia ante la contingencia.

 

Metas

El primer objetivo que tenemos hoy es finalizar cerca de 30 obras contratadas que están en ejecución”, comenzó señalando Rodríguez, apenas EL DIARIO le preguntó por los objetivos para un 2012 que se presume bastante más deprimido que su antecesor. “Ciertamente, tenemos también proyectos por administración que estamos ejecutando, pero en esos casos la disposición de la inversión depende de nuestro presupuesto”, completó.

La distinción merece una explicación. Es que cuando se trata de emprendimientos que paga la Nación la labor del funcionario provincial no termina en asegurarse financiamiento federal, sino en continuar las gestiones para garantizar que las certificaciones parciales vayan teniendo lugar.

En períodos donde la reserva a distribuir recursos se hace más evidente, esta misión adquiere un carácter central para que los cronogramas originales vayan siendo cumplidos, con el menor retraso posible. “Cuando terminemos las obras que están empezadas, tendremos el 70% de nuestra red vial primaria en buenas condiciones”, estimó, al añadir que “un segundo objetivo es conseguir los recursos suficientes para intervenir en el 30% que quedará pendiente”.

Ante una inquietud transmitida, indicó que cuando se refiere a ese 30% pendiente está pensando “en la ruta 6 entre Paso de la Laguna y La Paz, en la ruta 8 entre Cerrito y Hernandarias, en finalizar la ruta 7 que es el otro acceso a Hernandarias, en la ruta 1 entre La Paz y Feliciano, en la ruta 2 entre Los Conquistadores y Chajarí, y en la ruta 22 que une Federal con Concordia”.
Comentó entonces que “todas las semanas golpeamos puertas”, aunque hoy por hoy “lo que tiene financiamiento prácticamente asegurado es la ruta 6: son 120 kilómetros de asfalto, con una inversión que ronda los 370 millones de pesos e incluye el acceso a La Paz desde la T, por el Ejército”.

 

PUNTUAL

¿Qué contiene ese paquete de 30 obras ya contratadas que quisieran terminar en 2012?”, se interrogó al titular de la DPV. “Desde accesos como el de Colonia Elía, que demanda unos 30 millones de pesos; a la ruta 9 que requiere un gran movimiento de suelos, que está en un 40% de ejecución y que une la ruta 11, Tres Bocas, Cuatro Bocas y Galarza, bajo un presupuesto cercano a los 300 millones de pesos”, respondió. Al hacer memoria, citó que “también está el acceso a Ibicuy, una obra importante, de envergadura, presupuestada por encima de los 200 millones de pesos, lo que nos permitiría contar con una conexión física segura hacia el puerto de aguas profundas más importante de la provincia”.

“¿Todas ellas terminarán en 2012?”, se planteó. “La mayoría, aunque algunas seguramente llegarán hasta mediados de 2013; de todos modos, es el objetivo primario para este ejercicio: tender a que las obras sean inauguradas o estén firmamente encarriladas”, informó, al especificar que “algunos accesos tienen que empezar aún, como los de Colonia Ayuí o La Criolla”. En esa misma situación se encuentra “la ruta 11, entre la Aldea Brasilera y Diamante, que tiene que comenzar; se completaría así la obra en el tramo Diamante-Victoria- Rincón del Nogoyá y Gualeguay, que son unos 168 kilómetros, cuyos sobres se abrieron el 1 de marzo. Allí se completará lo ya iniciado con la construcción del acceso a Strobel y en los 40 kilómetros que separan Molino Doll con Victoria: la recuperación de lo existente, ensanche de puentes y calzadas y la incorporación de un tercer carril en altura que mejorará ostensiblemente la seguridad en un sector cuyo tránsito suele entorpecerse por la presencia numerosa de camiones.

 

(Fuente El Diario – Paraná)